¿Cómo puedo ayudarte?

Para mi, lo más importante es ayudar a cuidarte, a quererte, a alcanzar tus metas y a acompañarte en el proceso de descubrimiento que te permita obtener la mejor versión de ti.

Para ello trabajo desde:


Aunque históricamente la psicología se dedicó mínimamente al campo de la salud, a finales de los años 70 y principios de los 80 se comenzó a dar forma a una subdisciplina dentro de esta ciencia cuya primera definición formal fue dada por Matarazzo (1980),  quien la considero como «el conjunto de contribuciones específicas educativas y de formación, científicas y profesionales de la disciplina de la psicología para la promoción y el mantenimiento de la salud, la prevención y el tratamiento de la enfermedad y la identificación de los correlatos etiológicos y diagnósticos de la salud, la enfermedad y las disfunciones relacionadas».

En definitiva, con la aplicación de la Psicología de la Salud y Bienestar lo que pretendo es:

  • Detectar los aspectos psicológicos que influyen en los estados de salud y enfermedad, la calidad de vida y el bienestar.
  • Poner en marcha los hábitos comportamentales y estilos de vida que sirven para promover y mantener la salud y bienestar, así como prevenir los trastornos de salud.
  • Descubrir los factores psicosociales implicados en problemas y trastornos de salud, delimitando cuales son las variables o factores psicológicos implicados en cada trastorno.

Y los objetivos son:

  • El aumento de la salud y bienestar de las personas.
  • Prevención o modificación de las enfermedades.
  • Mejor funcionamiento en caso de trastorno de salud.

Para ello es fundamental:

  • Una correcta gestión del estrés.
  • El aprendizaje de comportamientos que favorezcan la salud.
  • La eliminación de comportamientos que perjudiquen la salud.
  • Mantener pautas de nutrición y ejercicio físico saludables.
  • Gestión de conductas adictivas como por ejemplo el tabaquismo.

Actualmente los campos donde se aplica de manera habitual la Psicología de Salud y Bienestar son:

  • Empresa:
    • Gestión de estrés.
    • Prevención de Riesgos Laborales.
    • Absentismo.
    • Rotación.
  • Trastornos de la salud:
    • Dolor agudo y crónico.
    • Infección VIH y SIDA.
    • Cáncer.
    • Enfermedades cardiovasculares.
    • Asma.
    • Cuidados paliativos.
    • Enfermedades psicosomáticas.

La psicología positiva, rama novedosa e innovadora dentro de la Psicología,  se define como “el estudio científico de las experiencias positivas, los rasgos individuales positivos, las instituciones que facilitan su desarrollo y los programas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los individuos, mientras previene o reduce la incidencia de la psicopatología” (Seligman 2005; Seligman & Csikszentmihalyi, 2000). O como “estudio científico del funcionamiento humano óptimo” (Ken Sheldon, Barbara Frederickson, Kevin Rathunde, Mike Csikszentmihalyi, and Jon Haidt, 1999).

En definitiva, la psicología positiva es aquella cuyo objeto principal no se centra en la búsqueda de psicopatología, sino en los aspectos positivos de las personas para ayudarlos a alcanzar la sensación de bienestar tan valorada hoy día. Es decir, no aborda los problemas o trastornos relacionados con la salud mental (psicología clínica o psicoterapia), sino el bienestar y la calidad de vida de cada individuo potenciando los aspectos y emociones más positivos. Es aquella que distingue que las habilidades y recursos que una persona necesita para volver a equilibrar su vida (cuando existe trastorno psicológico) no son las mismas que se requieren para desarrollar el máximo potencial de sus fortalezas y bienestar.

Además, la psicología positiva entiende el concepto de felicidad como compuesta por una vida placentera (placeres sensoriales), el compromiso (o nuestro grado de compenetración con nuestro entorno: familia, pareja, trabajo, y ocio) y una vida con sentido (trascendencia, vinculación con algo mayor que uno), resaltando que aunque la mayoría de la gente construye sus vidas entorno a la primera, los que nos proporcionan una felicidad duradera son el segundo y la tercera.

Actualmente, la psicología positiva está en la base de técnicas como el coaching y se encuentra profundamente relacionada con terapias de tercera generación tipo mindfulness.


Entendemos psicoterapia como la interacción que se da entre un psicólogo psicoterapeuta (profesional de la salud, licenciado en psicología, colegiado y especializado en el área psicoterapéutica que se trate) y su paciente (persona que requiere ayuda profesional) cuyo objetivo es el cambio de pensamientos, emociones y conductas con el objetivo de mejorar la calidad de vida del último, recuperando su equilibrio psicológico y situándolo en la esfera de salud.

Históricamente se ha relacionado directamente la asistencia a terapia con un profesional de la salud mental con la existencia de trastorno psicológico o psiquiátrico. No obstante, los seres humanos a lo largo de nuestra vida atravesamos distintas situaciones de crisis o hitos vitales donde, aun sin existir ningún tipo de trastorno, resulta de vital importancia la asistencia a consulta con un profesional que, a través de la escucha activa y el diálogo, nos ayude a ordenar nuestros pensamientos, reconocer y gestionar nuestras emociones y regular nuestro comportamiento de manera que nuestra vida torne a más saludable y feliz.

La psicoterapia propicia cambios en línea con los objetivos del paciente, proporciona orden al caos facilitando la comprensión de ideas y acciones que habían sido confusas, produce alivio al capacitar a la persona para afrontar ansiedad y tensión que anteriormente habían sido evitadas y ofrece la oportunidad de aprender nuevos y diferentes modos de pensar, sentir y actuar. En definitiva, ayuda a que la sensación de malestar vaya dejando paso a la de dominio y control personal, mejora la calidad de vida de los pacientes haciéndoles sentir más aliviados, motivados y esperanzados, mejora el autoconcepto y autoestima permitiendo hacer frente de manera asertiva a los conflictos o problemas, ayuda a ver las cosas de manera realista y enfrentarse a ellas de manera positiva y constructiva, y ayuda a tener confianza en las capacidades de uno/a mismo/a para afrontar la vida y seguir adelante.

Entiendo este proceso como integral y aplico aquellas técnicas y herramientas que considero adecuadas y efectivas en función del tipo, intensidad y gravedad del problema, independientemente del paradigma psicológico que las sustente.


 

La terapia de pareja es el coaching psicológico aplicado a conflictos de pareja.

Los conflictos más habituales que nos encontramos en pareja están relacionados con:

  • Problemas de comunicación.
  • Expectativas no cumplidas.
  • Ciclos vitales no superados.
  • Evitación/negación de problemas.
  • Falta de empatía y comprensión.
  • Sexualidad.
  • Personalidad.

Por todo esto, emprender un proceso que permita a la pareja:

  • Conocerse de manera individual y conjunta.
  • Conocer mejor de dónde vienen, los hábitos, costumbres y creencias que cada uno trae en su “mochila” particular.
  • Recordar aquello que los unió.
  • Reconocer y rescatar las características positivas del otro.
  • Reconocer los fallos de uno mismo y aceptar los del otro.
  • Decir al otro aquello que necesitan y sienten de manera asertiva.

Posibilita un buen funcionamiento de la misma orientándolos a formar un gran equipo que afronte retos y situaciones vitales positivas y negativas desde una perspectiva saludable y constructiva.


La Psicología forense, es una rama del ámbito judicial que se ocupa de auxiliar en el proceso de administración de justicia. Ahora bien,(pondría dos puntos en lugar de la coma anterior) la Psicología, además, estudia otros aspectos del ámbito judicial que, junto a la Psicología pericial y forense, constituyen lo que se conoce como Psicología Jurídica.

¿Qué es lo que hace un psicólogo pericial o forense?, se ocupa de áreas de asesoramiento, como experto en la materia de psicología y en relación a un caso, a jueces, fiscales, abogados y tribunales para ayudar en el estudio de un proceso judicial a fin de orientar en la toma de decisión final. El trabajo de investigación se verá recogido en el Informe Pericial que se presenta como parte de las pruebas dentro del proceso legal.

A esta disciplina alude el Tribunal Supremo en su sentencia de 21 de noviembre de 1992 (RJ 1992/9624), cuando dictaminaba lo siguiente: «La psicología permite aportar medios de conocimiento que el Tribunal no podría ignorar en su juicio sobre la credibilidad del testigo y que, por sí mismo, no podría obtener en razón del carácter científico especializado de los mismos».

Los informes en los que se aplica, son:

  • Periciales psicológicas: evaluación psicológica en personas que se encuentran en procesos judiciales, valoración de la imputabilidad y responsabilidad civil y penal.
  • De Familia: informes sobre distintas situaciones familiares vinculados a procesos de tipo civil, incapacitaciones, dependencia de alguno de los miembros de la familia.
  • De custodia y competencia parental en procesos de divorcio: informes referentes a la competencia de ambos cónyuges en lo que se refiere a cuidado y educación de los hijos, para lo que se valora todo el núcleo familiar analizando en este proceso la mejor opción de custodia para el bienestar del menor.
  • Responsabilidad penal: informes relativos a personas involucradas como imputados en causas penales. A través de un estudio riguroso de todas las áreas de la persona y/o estudio de las posibles causas de exención o atenuación de la responsabilidad penal.
  • Credibilidad del testimonio en casos de abuso sexual infantil, y en adultos malos tratos, violencia de género y acoso laboral. A través de la exploración se analiza la veracidad del testimonio de las víctimas.
  • Lesiones y secuelas psicológicas: evaluación psicológica de las víctimas de delitos y /o accidentes en cuanto a posibles lesiones  temporales o permanentes que estas situaciones le hayan podido ocasionar.
  • Incapacidad y discapacidad: informes de valoración psicológica de los déficits cognitivos y /o la psicopatología que incapacitan o generan discapacidad de la persona.

La adolescencia es una época de cambios rápidos biológicos, lo cual determina una situación de transformación que interviene en el desarrollo de la personalidad que se  va conformando durante este periodo. Este momento de evolución es susceptible de dificultades tanto en lo individual como en la interrelación con los adultos dentro del ámbito familiar; todo esto contribuye a que esta etapa sea vivida como crítica o caótica ya que el adolescente se encuentra en una tierra de nadie, en la que no es considerado ni un niño ni un adulto, y es frecuente que se sienta perdido.

¿Cuáles son los problemas más comunes en esta etapa evolutiva?

  • Problemas de ansiedad: miedos, temores, fobias, hábitos nerviosos, tics, obsesiones, manías, etc.
  • Depresión
  • Baja autoestima, inseguridad
  • Problemas de alimentación: anorexia y bulimia
  • Problemas familiares: desobediencia, problemas para aceptar y respetar límites, problemas de convivencia etc.
  • Problemas relacionales: timidez, falta de habilidades sociales, problemas con los amigos o compañeros
  • Adicciones: drogas, alcohol, nuevas tecnologías(internet, móvil, etc)
  • Acoso escolar o bullying
  • Problemas académicos: dificultades de aprendizaje, baja motivación, dificultad en la gestión del tiempo, problemas en la atención y la concentración lo cual incide en la retención de conceptos nuevos (memoria), ansiedad ante los exámenes, fobia escolar, etc.
  • Problemas de conducta: impulsividad, falta de autocontrol, agresividad, baja tolerancia a la frustración, etc.
  • Trastorno por déficit de atención con y sin hiperactividad

La Terapia de Familia implica la intervención desde el punto de vista psicológico en la familia para favorecer el desarrollo de ésta, resolviendo determinados conflictos y crisis, ayudando a reestablecer el equilibrio familiar. En ésta se busca, a través del trabajo sobre el sistema familiar en conjunto, promover los cambios positivos en el funcionamiento del sistema y lograr que cada miembro asuma y ocupe su propio rol, promoviendo cambios cognitivos, conductuales o emocionales. A diferencia de la mediación, donde la prioridad es llegar a acuerdos sin intervenir en el sistema familiar facilitando la situación más óptima para llegar a los mismos, la terapia de pareja, sí interviene en el sistema buscando el engranaje más saludable para el correcto desarrollo del conjunto familiar.

En la terapia de familia el psicólogo no va a imponer soluciones ni dar su opinión acerca de quién lleva razón. Es una figura imparcial que se encarga de regular el proceso de comunicación y crear un clima apropiado para el diálogo, permitiendo que las personas que integran el sistema aprendan a expresarse y escucharse a fin de facilitar estrategias para el buen funcionamiento de la familia y que todos se vean lo más beneficiados posible.


El término Mindfulness, de origen Sati, significa “atención plena” o “conciencia plena”. Según la definición de Jon Kabat-Zinn: “Mindfulness es la conciencia que aparece al prestar deliberadamente atención, en el momento presente y sin juzgar, observando cómo se despliega la experiencia momento a momento”. En definitiva, es una forma de prestar atención de manera consciente al momento presente sin rumiaciones ni juicios condicionados que enfatiza la capacidad de “parar y ver antes de actuar” para aprender a “responder en vez de reaccionar a los acontecimientos”.

Este proceso de entrenamiento de la atención nos permite no anclarnos en el pasado o futuro reduciendo estados depresivos y niveles elevados de ansiedad; nos enseña que los pensamientos son sólo hechos que existen en la mente que, en muchos casos resultan valiosos  pero no son “tú” o la “realidad”, son comentarios interiores continuos sobre ti mismo y el mundo. Reconocerlo nos libera de preocupaciones interminables, pensamientos recurrentes y anticipatorios y nos enseña que dar muchas vueltas a las cosas para solucionarlas (haciendo uso de nuestra mente racional, muy útil para organizar, ejecutar y resolver tareas) no es la solución sino el problema a la hora de enfrentarnos a nuestras emociones, ya que en ausencia del control adecuado, pueden activar la generación de espirales de pensamiento que nos limitan y nos hacen reaccionar de forma automática.

Entre las aplicaciones del Mindfulness con mejora significativa en pacientes destacan:

  • Gestión del estrés.
  • Enfermedades que cursan con dolor (p. ej. Fibromialgia).
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Enfermedades autoinmunes (p. ej. Esclerósis Múltiple).


Ante circunstancias especiales, lesiones o movilidad reducida, tienes la posibilidad de realizar la terapia desde la comodidad y el confort propio de tu hogar. Me desplazo hasta tu domicilio ofreciéndote los mismos servicios y ayuda que podrías recibir en mi consulta, facilitándote así el acceso a ayuda profesional de manera sencilla y natural.